¿Qué cubierta conviene en el clima de la Costa del Sol?
La Costa del Sol disfruta de uno de los climas más suaves de España: temperaturas benignas casi todo el año y muchas horas de sol. Eso alarga de forma natural la temporada de baño, pero también significa que la piscina se usa (y se ensucia) durante más meses. Aquí una cubierta automática se valora sobre todo por seguridad, limpieza y ahorro de mantenimiento: protege el agua del polen, las hojas y la arena que trae el levante, y reduce la evaporación, algo nada menor en una zona de veranos largos.
El otro factor propio de la costa es la salinidad. El ambiente marino es exigente con los materiales, así que trabajamos con perfilería de aluminio y herrajes resistentes a la corrosión, y con lamas preparadas para el sol intenso. La lama de PVC en gris antracita o beige es la más elegida en villas y urbanizaciones: robusta, discreta y muy duradera, encaja bien con la estética de la Milla de Oro, Nueva Andalucía o Sierra Blanca.
Para quien quiera calentar el agua y alargar la temporada de baño —muy habitual en segundas residencias y en viviendas de alquiler turístico que buscan estirar el calendario— la lama de policarbonato solar aprovecha la radiación para subir la temperatura del agua varios grados sin apenas consumo. Y si lo que se busca es mantener la piscina visible y con un aspecto de diseño incluso con la cubierta cerrada, la lama de policarbonato transparente es la opción preferida en proyectos donde la estética manda.
En viviendas de alquiler turístico, además, la cubierta suma un plus de seguridad frente a accidentes y reduce las horas de limpieza entre reservas. Consulta todos los modelos y materiales en Modelos de cubierta y Tipos de lamas, o pásate por nuestra oficina de San Pedro de Alcántara y te asesoramos sin compromiso.
