Por qué se llama persiana y en qué se diferencia de una lona
El nombre viene del mecanismo. Las lamas son perfiles huecos y rígidos que se unen entre sí y se enrollan sobre un eje exactamente igual que las de una persiana de ventana, solo que tumbadas y flotando sobre el agua. De ahí que, según la zona de España, oigas también cobertor automático de lamas, cubrimiento de piscina o cubre piscinas automático: todos designan el mismo sistema. Si algún término se te atraganta —eje, enrollador, bancada, piedra de coronación—, los tenemos explicados uno a uno en el glosario.
Lo que no es una persiana de piscina es una manta térmica ni una lona. Aquellas son láminas flexibles que flotan y poco más; esta es una superficie rígida de lamas unidas entre sí que sella la lámina de agua de extremo a extremo. La diferencia se nota el día que llueve, el día que sopla viento y, sobre todo, el día que hay niños sueltos por el jardín. Los tres sistemas están comparados en nuestra guía sobre cómo tapar una piscina, y el cara a cara entre cubierta y manta térmica, en el blog.

