Con la sierra de por medio: la misma linde que Alella, otro clima
Vallromanes y Alella son municipios vecinos y comparten linde, pero no comparten clima. La divisoria de la serralada Litoral pasa por el turó de Lledó, y Vallromanes cae del lado de interior: en temperatura se comporta como Vallès, no como Maresme. Las estaciones del Meteocat con serie larga están fuera del término, así que lo honesto es leer el patrón de las que lo flanquean, con las medias de 2010 a 2025.
El contraste no está en el día, está en la madrugada
Noches tropicales —mínima que no baja de 20 °C— al año: 47,4 en Cabrils, en la vertiente marítima de esta misma sierra, frente a 10,8 en Caldes de Montbui y 9,9 en Sabadell, ya en el llano vallesano. Con las heladas el orden se invierte: 36,0 días al año en Caldes y 21,8 en Sabadell, frente a 1,0 en Cabrils. Y en mayo, septiembre y octubre —los meses que deciden si la temporada llega a seis— la mínima media del Vallès va de 2,4 a 3,3 °C por debajo de la del Maresme.
Para una piscina eso se traduce en un balance diario: la tarde calienta el agua y la madrugada despejada la devuelve al aire por evaporación y radiación, justo cuando nadie la está mirando. Cerrar la cubierta al anochecer interrumpe ese ciclo. Donde se nota es en los meses de hombro; en pleno agosto la diferencia pesa mucho menos.
Lo que ensucia el vaso baja con viento de tierra
La racha máxima anual de las estaciones del entorno viene del norte o del noroeste —tramuntana y mestral—, no del mar: 337° en Caldes de Montbui, 330° en Sabadell. La racha más alta de toda la serie 2010-2025 en Caldes es de 123,8 km/h. Un viento así, bajando del bosque del Parc de la Serralada Litoral, deja el vaso lleno de acícula y de hoja en unas horas; con la cubierta cerrada todo queda encima de la lama y se retira en seco antes de abrir. La Agència Catalana de l’Aigua lo recoge en su guía oficial de ahorro doméstico, bajo el epígrafe «cobreix la piscina»: un cobertor —así llama la administración catalana a la cubierta— reduce la evaporación hasta un 70 %, evita las heladas y frena la entrada de materia orgánica.
Parcela de golf: la piscina casi nunca está junto a la puerta
El Club de Golf Vallromanes se inauguró en septiembre de 1972 y el padrón del municipio se multiplicó por cinco entre 1981 y 2005. El resultado es un parque de vivienda unifamiliar disperso por la ladera, con parcelas amplias en las que la piscina rara vez queda pegada al acceso. En una obra así el plazo no lo fija la medida del vaso, lo fija el recorrido hasta él.
Qué lama encaja en un chalet de aquí
Con tardes calurosas y madrugadas frescas, lo que suele encajar es la lama de policarbonato solar: además de cerrar el vaso, aprovecha el sol para templar el agua, que es precisamente lo que falta en mayo y en octubre. Si la piscina queda bajo arbolado y se usa a diario todo el verano, la lama de PVC es la más robusta: 60 mm de ancho, flotación de 8,1 a 9,6 kg/m² y 10 años de garantía UV. El enrollador puede ir sobre el agua, visible, con o sin cajón, o sumergido y oculto. Todo está en Modelos de cubierta y en Tipos de lamas.




