Una piscina con niños dentro de casa: qué cambia en Cabrera de Mar
En Cabrera de Mar el 11,4 % de los hogares tiene cinco miembros o más, el porcentaje más alto del Maresme, y a la vez una de cada cuatro viviendas no es residencia principal. Son la misma piscina en dos momentos: la que se usa a diario con niños alrededor y la que pasa meses sin que nadie la mire.
Cerrada es una barrera; transitable, no
Cerrada, la cubierta de lamas soporta el peso de un adulto y actúa como barrera de acceso al vaso, y se fabrica conforme a la norma francesa NF P90-308, la referencia del sector y no una norma española obligatoria. Con dos límites que decimos siempre, aunque resten venta: no es una superficie transitable y no sustituye a la vigilancia de un adulto. Lo que quita es el acceso fácil al agua en el rato en que nadie está delante.
En comunidad, la valla no se quita
Si la piscina es de una comunidad de vecinos, la respuesta cambia. En Cataluña queda fuera del Decret 95/2000 cuando es de uso privativo, pero el Real Decreto 742/2013 la clasifica como tipo 3A y el Código Técnico de la Edificación, sección DB-SUA 6, exige barrera de 1,20 m capaz de resistir 0,5 kN/m y excluye literalmente las viviendas unifamiliares. Allí la barrera es obligatoria y la cubierta no la sustituye: lo que aporta es menos evaporación, menos producto químico y menos horas de depuradora.
El otro motivo es el agua
La Agència Catalana de l'Aigua recomienda por escrito instalar un cobertor —así llama la administración catalana a la cubierta— porque reduce la evaporación «fins a un 70 %», evita las heladas y frena la entrada de materia orgánica. En una piscina de 8×4 m son entre 15.000 y 25.000 litros al año que no hay que reponer, y esa agua se paga en el tramo alto del recibo: el cànon de l'aigua va de 0,5232 €/m³ en el primer tramo a 4,8208 €/m³ por encima de 18 m³ al mes, nueve veces más.
Qué clima, qué lama y qué enrollador
El invierno aquí casi no cuenta: la estación del Meteocat de Cabrils, el municipio de al lado, promedia un solo día de helada al año entre 2010 y 2025, con una mínima absoluta de −2,6 °C. Lo que esta costa tiene de menos son días de calor fuerte: 103,3 al año por encima de 25 °C, frente a 135,2 en Sant Cugat. La decisión se juega en mayo y en octubre.
- PVC: la más vendida, robusta y buena aislante; la opción por defecto para uso diario.
- Policarbonato solar: deja pasar la radiación y templa el agua aprovechando el sol, que es lo que falta en los meses de hombro.
- Policarbonato transparente: cuando se quiere mantener el agua a la vista.
Sobre piscina ya construida montamos modelos elevados, apoyados en la piedra de coronación, sin tocar el vaso. El enrollador sumergido, el que queda oculto, hay que preverlo antes de hormigonar. Todas nuestras cubiertas son motorizadas, a 230 V y 50 Hz, con mando o pulsador: no existe versión sin motor. El conjunto de la zona está en cubiertas de piscina en Barcelona y en Cataluña.




