¿Qué cubierta conviene si la casa de Sant Vicenç es de temporada?
Sant Vicenç de Montalt no es un pueblo de residencia habitual con chalets alrededor: es un municipio donde una de cada tres viviendas está cerrada buena parte del año. En el vecino Sant Andreu de Llavaneres, con el que comparte Supermaresme, es una de cada cuatro. Con 979 piscinas registradas en el Catastro, aquí eso son varios cientos de vasos que pasan el otoño y el invierno sin nadie delante. Esa es la piscina para la que hay que decidir.
El invierno del Maresme no hiela: ensucia
La climatología comarcal del Meteocat describe el Maresme como clima mediterráneo litoral central: de 550 a 800 mm de lluvia al año, inviernos moderados de 8 a 10 °C de media y la precisión de que aquí «solo puede helar de noviembre a marzo». El problema de una piscina cerrada en la costa no es el hielo: es la hoja, el polen, la sal en suspensión y los aguaceros de otoño que descargan de golpe sobre un vaso que nadie va a limpiar al día siguiente. La guía de ahorro doméstico de la Agència Catalana de l’Aigua lo recoge en el epígrafe «cobreix la piscina»: un cobertor —así llama la administración catalana a la cubierta— reduce la evaporación hasta un 70 %, evita las heladas y frena la entrada de materia orgánica. Menos materia orgánica son menos horas de depuradora.
Qué lama y qué eje sobre un vaso ya hormigonado
Supermaresme se fundó en 1973, así que en esta ladera hay piscinas hechas hace décadas, con la piedra de coronación ya colocada. No hace falta obra en el vaso: en piscina ya construida montamos modelos elevados, con el eje sobre el agua, con o sin cajón. El enrollador sumergido, el que queda oculto, hay que preverlo antes de hormigonar: ese es el caso de la obra nueva. La lama de PVC es la más robusta y la más vendida; la de policarbonato solar además templa el agua aprovechando el sol, y en una casa que se abre en abril y se cierra en octubre eso alarga la temporada por los dos extremos. Todas nuestras cubiertas son motorizadas, a 230 V y 50 Hz, con mando o pulsador: no existe versión sin motor.
Lo que no se evapora no hay que reponerlo
Hoy no hay restricciones de agua en Cataluña: el área de Barcelona está en normalitat desde el 16 de mayo de 2025, según la Agència Catalana de l’Aigua. Pero el Pla especial de sequera (Acord GOV/1/2020) deja escrito lo que ocurre cuando vuelve: en escenario de alerta la reposición se limita a «reposar les pèrdues d’aigua per evaporació»; en excepcionalitat esa mención a la evaporación desaparece y el primer llenado de una piscina unifamiliar nueva deja de estar permitido; y en emergencia no se puede llenar ni reponer en ningún caso, sea cual sea el origen del agua. En una piscina de 8×4 m la cubierta evita entre 15.000 y 25.000 litros de evaporación al año, y el consumo de productos químicos baja alrededor de un 35 %; con bomba de calor, el ahorro de climatización está entre el 50 y el 60 %. En una casa vacía media temporada, eso es agua que no se va sin que nadie vigile el nivel. Los sistemas, en Modelos de cubierta; los materiales, en Tipos de lamas.




