Del llano del río al Montnegre: 700 metros de desnivel en un solo término
Tordera ocupa 84,09 km², más que ningún otro municipio del Maresme, y su propio ayuntamiento lo resume en una frase: dos tercios del término son montaña y el resto es llano. El casco está a la orilla del río Tordera, a menos de 9 km del mar; desde ahí el término sube hasta los 701 m del turó de n’Alomar, con la cima de Hortsavinyà en 572. Las urbanizaciones no están abajo: se parcelaron en la ladera, dentro y alrededor del Parc Natural del Montnegre i el Corredor. Dos piscinas del mismo municipio pueden tener 400 metros de diferencia de altura, y no se comportan igual.
En el llano de Tordera hiela más que en la montaña
El municipio no tiene estación de la XEMA, así que ninguna cifra de este apartado es de Tordera: las dos referencias del Meteocat que lo flanquean son Malgrat de Mar, a 2 m de altitud y unos 6 km, en la desembocadura del propio río, y Dosrius-PN Montnegre Corredor, a 460 m, en la misma sierra. Con las medias climáticas 2010-2025, Malgrat de Mar suma 12,1 días de helada al año y ha llegado a −7,3 °C (5 de febrero de 2012). Dosrius, 458 metros más arriba, se queda en 7,7 días. No es un error de lectura: el aire frío baja de noche por el valle de la Tordera y se estanca en la parte baja, de modo que el llano del río se hiela antes que la ladera donde están las urbanizaciones. Y para calibrar el tópico del Maresme templado, basta mirar 35 km costa abajo: en Cabrils son 1,0 día de helada al año. Doce veces menos.
Y el agua se enfría de noche mucho antes que en el Baix Maresme
La otra mitad del retrato son las noches. Malgrat de Mar registra 21,9 noches tropicales al año —mínima que no baja de 20 °C— frente a las 47,4 de Cabrils: menos de la mitad. La mínima media es de 11,6 °C en mayo y de 12,9 en octubre, con 23,8 días de más de 30 °C al año. Ese desajuste entre la tarde y la madrugada es lo que corrige una cubierta: el vaso descubierto devuelve al aire cada noche buena parte de lo que el sol le dio. Con la cubierta echada, mayo y septiembre dejan de ser meses de agua fría, y si el vaso va climatizado con bomba de calor, cubrirlo recorta entre el 50 y el 60 % del consumo. Con ese perfil, la lama que más encaja es la de policarbonato solar, que aprovecha la radiación para templar el agua; si la piscina vive bajo los árboles y se usa a diario, la lama de PVC aguanta mejor el trato. Las dos lamas miden 60 mm. Todas nuestras cubiertas son motorizadas, a 230 V y 50 Hz, con mando o pulsador: no existe versión sin motor. El eje se deja a la vista sobre el agua, con cajón o sin él, o se aloja sumergido para que no se vea nada.
Otoño de 131 milímetros en un día, y hoja de alcornoque todo el año
La estación de la desembocadura acumula 595,2 mm al año, con el máximo repartido entre septiembre (81,3 mm), octubre (80,0) y noviembre (75,7). Su récord de 24 horas son 131,6 mm el 24 de octubre de 2011, y 57,9 de ellos cayeron en una sola hora. Un aporte así desequilibra el agua de una piscina descubierta en una tarde. A eso se suma lo que cae de los árboles, que en la ladera de Tordera no es acícula de pino: el Montnegre es encinar y alcornocal —Tordera figura entre los municipios de tradición corchera—, y esa hoja no cae en una semana de otoño, cae todo el año. La Agència Catalana de l’Aigua lo dice por escrito en su guía de ahorro doméstico: el cobertor —así llama la administración catalana a la cubierta, y lamel·la a la lama— reduce la evaporación hasta un 70 %, protege el agua de las heladas y frena la entrada de materia orgánica. Cuanta menos hoja entra al agua, menos cloro hay que echar y menos horas trabaja la depuradora: el gasto en productos químicos cae en torno a un 35 %.
El río que dio nombre a la primera desalinizadora de Cataluña
El Tordera pasa por el casco y da nombre al acuífero del que vive media comarca. Tanto, que la primera desalinizadora de Cataluña se levantó en 2002 en el término vecino de Blanes con dos objetivos que la Agència Catalana de l’Aigua declara así: garantizar el buen estado del acuífero de la Tordera y evitar su sobreexplotación, y asegurar el suministro de varios municipios del norte del Maresme y del sur de la Selva. No abastece a Tordera —aquí el servicio va en gestión indirecta con Aqualia—, pero existe por su acuífero: arrancó con 10 hm³ al año, dobló a 20 tras las sequías de 2007 y 2008 y está proyectada para llegar a 80. En una piscina de 8×4 m la cubierta evita entre 15.000 y 25.000 litros de evaporación cada año: litros que no hay que volver a pedirle a ese acuífero. Los tipos de eje están en Modelos de cubierta; el detalle de cada lama, en Tipos de lamas.




