Por qué en Rivas hay tantas piscinas, y qué implica para la cubierta
La cifra sorprende a casi todo el mundo: 5.792 piscinas registradas en el Catastro de 2026 para un municipio de 103.148 habitantes. Rivas tiene más piscinas que Las Rozas, más que Boadilla y más que Villaviciosa de Odón, y eso no es casualidad ni un error del registro.
Rivas se construyó casi de cero a partir de los años ochenta, sobre suelo abundante y barato al sureste de la capital, a 15 kilómetros de Madrid. Cuando un municipio crece así —con suelo y sin casco histórico que lo limite— la vivienda unifamiliar con parcela sale a cuenta, y la piscina viene detrás. El resultado es un parque residencial joven, con instalaciones relativamente modernas y vasos en buen estado, que es exactamente el escenario en el que una cubierta automática se instala sin sorpresas.
El segundo factor es el entorno. Rivas está en parte dentro del Parque Regional del Sureste, en la confluencia del Jarama y el Manzanares, entre cantiles yesíferos. Es un paisaje bonito y seco, con mucho polvo en suspensión en verano y vegetación que suelta hoja en otoño. Una piscina descubierta ahí recoge de todo.
Sobre el tipo de cubierta: todas nuestras cubiertas son motorizadas, no hay versión manual. Lo que se elige es dónde va el eje y de qué material son las lamas. Si la piscina ya está construida, lo habitual es el enrollador visible apoyado sobre la piedra de coronación en uno de los extremos: se instala en un día y no obliga a picar nada. Si el vaso se está haciendo ahora, o se va a reformar, cabe el enrollador sumergido, alojado dentro del propio vaso, que deja la piscina limpia a la vista.
En lamas, la de PVC es la opción de siempre, opaca y robusta; la de policarbonato solar deja pasar la radiación y ayuda a calentar el agua, que en un municipio a 563 metros con noches frescas de mayo y septiembre se agradece. La estructura de 316L aguanta más de quince años, y la lama está pensada para entre diez y quince, según uso y mantenimiento.
Todas nuestras cubiertas se fabrican conforme a la norma de seguridad NF P90-308, que es la referencia europea para cubiertas de piscina de uso familiar: define, entre otras cosas, la resistencia al paso accidental de un niño y que el sistema no permita quedar atrapado debajo. Conviene decirlo con precisión: se fabrica conforme a esa norma; no existe un certificado que se entregue con cada piscina.




