Junio y julio son meses áridos en el Garraf, y eso se paga en litros
El Meteocat describe el Garraf como clima mediterráneo litoral sur: de 550 a 600 mm de lluvia al año, inviernos de 7 a 9 °C de media —con los valores más altos en la línea de costa, donde está buena parte de Vilanova— y veranos de 22 a 24 °C. Y añade el detalle que importa: la comarca tiene periodo árido en junio y julio. Los dos meses en que la piscina se usa a diario son los dos meses en que el cielo no devuelve nada de lo que el sol se lleva.
Lo que se evapora en junio lo repone el grifo en julio
En un vaso de 8×4 m, la evaporación anual que una cubierta evita está entre 15.000 y 25.000 litros. Y no es solo nuestra cuenta: la Agència Catalana de l’Aigua recomienda por escrito instalar un cobertor —así llama la administración catalana a la cubierta— porque reduce la evaporación «fins a un 70 %», evita las heladas y frena la entrada de materia orgánica. Conviene decir también lo que no existe: en Cataluña no hay ningún impuesto ni tasa sobre las piscinas privadas, y la propia ACA considera el agua de piscina uso doméstico ordinario dentro del cànon de l’aigua. Lo que hay es un recibo por tramos, donde el agua que se repone al final del verano se paga al precio más caro.
Hoy no hay restricciones; el plan de sequía sigue escrito
Sin adornos: ahora mismo no hay ninguna restricción para llenar una piscina. Las dieciocho unidades de explotación de Cataluña están en normalitat, el área de Barcelona lo está desde el 16 de mayo de 2025 y el sistema Ter-Llobregat estaba al 77,51 % el 24 de septiembre de 2026 (Agència Catalana de l’Aigua). Lo que no se ha borrado es el Pla especial de sequera (Acord GOV/1/2020), que deja ordenado lo que pasará la próxima vez: en alerta la reposición se limita a compensar lo evaporado; en excepcionalitat ni eso, y el primer llenado de una unifamiliar nueva deja de permitirse; en emergencia se prohíbe incluso la reposición parcial «amb independència de l’origen de l’aigua», también con pozo propio. Para las 188 piscinas dadas de alta aquí en dos años eso es calendario, no susto.
Sal delante, pinar detrás y qué lama elegir
El término tiene las dos cosas a la vez. Por delante el mar, con la sal que obliga al 316L. Por detrás el pi blanc, el árbol dominante del Garraf, que llega hasta los jardines de Els Colls-Miralpeix: en abril suelta polen en cantidad y la acícula es lo que más ensucia un vaso. Con la cubierta cerrada esa carga no entra, el cestillo y el filtro trabajan menos horas y la química baja alrededor de un 35 %. Para el uso diario de una casa habitada todo el año, la lama de PVC es la que más montamos porque aguanta mejor el trato; si interesa ganar algún grado en mayo y septiembre, la de policarbonato solar aprovecha el sol para templar el agua. El eje va sobre el agua o sumergido y oculto: los dos sistemas están en Modelos de cubierta; los materiales, en Tipos de lamas.




