La piscina de Sitges pasa sola la mayor parte del año
Un tercio del parque de vivienda de Sitges no es la casa habitual de nadie: muchas de esas piscinas se usan unas semanas al año y esperan el resto. A un agua que espera le pasan dos cosas, y las dos se resuelven con la misma pieza.
Lo que se evapora cuando nadie está mirando
La Agència Catalana de l’Aigua recomienda por escrito instalar un cobertor —así llama la administración catalana a la cubierta— porque reduce la evaporación hasta un 70 %, evita las heladas y frena la entrada de materia orgánica. En una piscina de 8×4 m eso son entre 15.000 y 25.000 litros al año que no hay que reponer. Y reponer en Sitges no sale barato: el precio total del agua doméstica que publica la ACA para un consumo de 12 m³ al mes deja al municipio en 3,171 €/m³, vigente a 1 de enero de 2025, en la banda alta de la provincia. Cuando la casa está vacía nadie ve bajar el nivel: se descubre al volver, y entonces toca rellenar.
El pi blanc del Garraf y el polen de abril
Sitges está pegada al Parc del Garraf, donde el pino blanco es el árbol dominante, y en abril su polen llega al agua y la tiñe de amarillo. La acícula es lo que más ensucia una piscina y, si nadie vacía el cestillo durante dos semanas, termina en el fondo del vaso. Con la cubierta cerrada esa carga orgánica no entra: el consumo de productos químicos baja alrededor de un 35 % y la depuradora trabaja menos horas. Los dos tipos de enrollador se ven en Modelos de cubierta, y las lamas, en Tipos de lamas.
Tener pozo propio no es un seguro contra la sequía
Vallpineda se abastece de pozos propios gestionados por la Cooperativa Vallpineda: una tranquilidad que conviene matizar. Hoy no hay ninguna restricción: las dieciocho unidades de explotación de Cataluña están en normalitat y el área de Barcelona lo está desde mayo de 2025. Pero el Pla especial de sequera (Acord GOV/1/2020) deja escrito qué pasa cuando la sequía vuelve: en excepcionalitat el primer llenado de una piscina unifamiliar nueva deja de estar permitido, y en emergencia se prohíbe incluso la reposición parcial «amb independència de l’origen de l’aigua», es decir, también con pozo. El argumento no es el miedo, es la previsión: con cubierta, a la próxima se llega con la piscina llena.
Sal en el aire, y el mismo sol que en el interior
A 10 m de altitud y con el mar delante, el invierno de Sitges no trae las heladas del Vallès. Y la radiación solar disponible es prácticamente la misma aquí que en el interior de la provincia, así que la lama de policarbonato solar —la que ayuda a templar el agua aprovechando el sol— tiene tanto sentido en Sitges como en un chalet del Vallès. El enrollador va sobre el agua, con o sin cajón, o sumergido y oculto.




