Ingerclima — cubiertas automáticas para piscinas
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Cubierta automática de lamas blancas cerrada sobre la piscina de una villa con seto y palmeras
Provincia de Tarragona · Fabricante desde 2005

Cubiertas automáticas para piscinas en Tarragona y la Costa Dorada

Fabricamos tu cubierta de lamas a medida en nuestra planta de Torrijos (Toledo) y la monta nuestro equipo en Barcelona, que cubre los 184 municipios de la provincia, del Baix Penedès al delta del Ebro. Garantía de tres años sobre estructura, motor, lamas e instalación.

Una cubierta que fabricamos nosotros y monta nuestro equipo en Barcelona

En Ingerclima fabricamos cubiertas automáticas de lamas para piscina desde 2005, en nuestras instalaciones de Torrijos (Toledo). No las revendemos: las diseñamos, las fabricamos, ponemos el precio y respondemos de ellas después. Llevamos más de 5.000 instalaciones en España, con servicio técnico y repuestos propios, y además climatizamos el vaso con bomba de calor, chiller y deshumidificador como distribuidor oficial Calorex. Tenemos delegaciones en Aravaca (Madrid) y San Pedro de Alcántara (Marbella), y en la Costa Dorada la visita, la medición y el montaje los hace nuestro equipo en Barcelona, que cubre las cuatro provincias catalanas: lo decimos en la primera línea porque es lo primero que se pregunta.

La provincia de Tarragona tiene mucha piscina, y la tiene repartida de una manera que no se parece a ninguna otra provincia catalana. El Catastro registra 41.968 piscinas descubiertas en los 184 municipios de la provincia, 1.825 más que en 2022: un 4,5 % en cuatro años. Eso coloca a Tarragona como tercera provincia de Cataluña por número de vasos, detrás de Barcelona (108.322) y Girona (46.007) y muy por delante de Lleida (8.351), dentro de un total catalán de 204.648 piscinas en 936 municipios: una de cada cinco piscinas catalanas está aquí. Para situar la cifra, Madrid tiene 147.555 vasos, Alicante 132.495 y Málaga 83.789. El cuadro de las cuatro provincias y la parte legal y de agua están en el hub de Cataluña; aquí vamos a lo que cambia en Tarragona.

El nombre «cubierta de piscina» se usa para cosas muy distintas, así que conviene precisar: hacemos una sola cosa, cubiertas automáticas de lamas. Todas son motorizadas, y no existe versión manual ni de manivela. De serie se accionan con selector de llave y en hombre presente: la lama se mueve solo mientras se mantiene pulsado y con el vaso a la vista; el mando y el móvil son opcionales del presupuesto. La estructura, el eje, los soportes y la tornillería son siempre de acero inoxidable AISI 316L, el grado con molibdeno pensado para ambiente marino, y no otro material. Las lamas flotan sobre el agua: no hay nada lateral que limpiar ni engrasar, y lo que descansa en la obra son las patas del enrollador y, si lo lleva, el cajón, que no es un banco. La cubierta no lleva alarma ni sensores de obstáculo: no detecta nada y no se para sola, hay que accionarla con el vaso a la vista y sin nada encima, y nunca tirar de las lamas a mano. Fabricación a medida en 4 a 5 semanas, más uno o dos días de montaje, tres años de garantía sobre el conjunto y fabricación conforme a la norma francesa NF P90-308.

41.968
piscinas registradas en la provincia de Tarragona
+1.825
vasos más que en 2022, un 4,5 % en cuatro años
+5.000
cubiertas instaladas desde 2005
3 años
de garantía en estructura, motor, lamas e instalación

Las 41.968 piscinas de la provincia de Tarragona, municipio a municipio

Este es el orden real de la provincia, sin saltarse a nadie. Lo encabeza El Vendrell con 2.807 piscinas registradas, seguido de Calafell con 2.802: cinco vasos de diferencia entre el primero y el segundo, en dos municipios vecinos del Baix Penedès. Tercero va Mont-roig del Camp con 2.614, cuarto L’Ametlla de Mar con 2.342 y quinto Cambrils con 1.837. Detrás aparecen Tortosa con 1.718, Cunit con 1.582, la propia ciudad de Tarragona con 1.533, Roda de Berà con 1.321 y El Catllar con 1.270. Cierran la tabla alta Reus con 1.125, La Bisbal del Penedès con 1.013, Valls con 859, Roquetes con 842, Salou con 824, Deltebre con 795, Alcanar con 693 y L’Ampolla con 659.

De esa tabla salen tres lecturas que explican cómo es esta provincia. La primera: las dos ciudades grandes no mandan. Tarragona capital aparece la octava, con 1.533 vasos, y Reus la undécima, con 1.125: entre las dos no llegan a los 2.700, menos que El Vendrell solo. No es una rareza estadística, es urbanismo: son ciudades compactas y de bloque, y la piscina aparece donde hay parcela.

La segunda: el Baix Penedès es el corazón de la provincia. El Vendrell, Calafell, Cunit y La Bisbal del Penedès suman 8.204 vasos entre los cuatro, casi uno de cada cinco de la provincia, en una franja de costa muy pequeña. Es la segunda residencia más próxima al área de Barcelona, con urbanizaciones de chalé de los años setenta, ochenta y noventa, y eso tiene una consecuencia práctica: la mayoría de esos vasos son antiguos, de medidas que no vienen en ningún catálogo, y la cubierta se resuelve sobre una obra ya hecha.

La tercera: las Terres de l’Ebre pesan de verdad. L’Ametlla de Mar, Tortosa, Roquetes, Alcanar, Deltebre y L’Ampolla suman 7.049 piscinas entre los seis, y es un mercado que no se parece al del Penedès: parcelas más grandes, casas de uso continuo en Tortosa y Roquetes, y urbanizaciones muy expuestas al aire del mar en la costa. Dos realidades que no se resuelven con la misma hoja de pedido.

Un aviso necesario sobre estos números. El censo del Catastro infrarregistra: es un suelo, no un techo. Hay piscinas sin declarar y otras que figuran con retraso, así que la cifra real es mayor que la publicada. Tampoco distingue la privada de la comunitaria, ni de la de un hotel o un cámping, y eso pesa aquí: en Salou (824) y en Cambrils (1.837) buena parte del censo son láminas de hotel, apartamento turístico y cámping, no chalés con jardín. Los 2.807 vasos de El Vendrell son todas las láminas registradas en el término, no 2.807 casas con piscina. Y el dato no baja de municipio: no hay desglose oficial por barrio ni por urbanización, así que cuando aquí repartimos la provincia por comarcas lo hacemos por geografía, nunca atribuyendo cifras a un barrio.

Es ahí donde una cubierta de lamas se justifica con argumentos que no son estéticos. Cerrada recorta la evaporación entre un 70 % y un 80 %, por donde se va la mayor parte del agua y del calor, y el producto químico baja en torno a un 35 %. Con bomba de calor y la cubierta puesta el sistema consume entre un 50 % y un 60 % menos, y con lama de policarbonato solar el agua gana 6 o 7 °C de día sin gastar nada. El otro motivo es la seguridad: cerrada, la lama forma una superficie continua que impide el acceso al agua y aguanta 100 kg conforme a la NF P90-308, norma francesa y no europea. Eso no la convierte en transitable: no se debe andar sobre ella, y no sustituye a la vigilancia de un adulto.

Viento y salitre: lo que de verdad decide la cubierta en la Costa Dorada

En esta provincia el dato que más condiciona una cubierta no es la temperatura: es el viento. La Costa Dorada es una costa abierta y de poco relieve, y el aire la barre de lado a lado. Del noroeste baja el mestral, seco y racheado, que en el Baix Ebre y el Montsià puede soplar varios días seguidos sin aflojar de noche; del mar entra el garbí, más suave pero cargado de sal, casi todas las tardes de verano. Entre L’Ametlla de Mar, L’Ampolla, Deltebre y Alcanar el viento marca el calendario de la casa.

Una cubierta de lamas responde bien a eso por una razón concreta: las lamas flotan sobre el agua. El tapiz cerrado descansa sobre la propia lámina y no queda arriba una superficie tensada que el viento pueda levantar como una vela. No es una lona que haya que recoger y atar cada vez que arrecia.

Lo que sí exige el viento es seriedad en el herraje y en el anclaje. Las patas del enrollador, los soportes y la tornillería van en acero inoxidable AISI 316L, y los anclajes a la piedra de coronación se replantean en obra uno por uno: no es lo mismo apoyar sobre una piedra natural que sobre una plaqueta de los años ochenta. En parcelas expuestas lo primero que preguntamos no es la medida del vaso: es de dónde viene el aire.

El segundo factor es la sal. El litoral es largo y muy construido, con urbanizaciones a pie de playa de Cunit a Alcanar, y en primera línea la brisa deja sal sobre todo lo que hay en el jardín buena parte del año. Con mestral viaja tierra adentro, así que no hace falta estar frente al mar para notarla. La respuesta es el material, y es la misma en Salou que en Valls: todo nuestro acero es AISI 316L, el grado con molibdeno para ambiente marino. No hay versión rebajada para el interior ni otro material para tierra adentro.

El invierno en la Costa Dorada y en las Terres de l’Ebre

La Costa Dorada tiene inviernos suaves en la franja litoral, pero la temporada de baño no es la del sur de España: el agua se enfría en cuanto afloja el sol de septiembre y tarda en recuperarse en primavera. Y en cuanto te separas del mar la cosa cambia rápido: en el Alt Camp, en el Penedès interior o en la Ribera la amplitud térmica entre el día y la noche es mucho mayor, y lo que el sol mete en el agua por la tarde se escapa de noche si el vaso está descubierto.

Para una cubierta eso cambia dos cosas. La primera es la lama: tierra adentro el policarbonato solar gana peso, porque aporta 6 o 7 °C de día sin gasto energético, justo lo que se necesita en mayo y en septiembre, cuando el agua está a punto pero no llega. La segunda es el hábito: cerrar al anochecer, porque una cubierta abierta de noche deja escapar por evaporación casi todo lo que el sol ha metido durante el día.

Y conviene decir qué no hacemos: no fabricamos cerramientos, cúpulas, cubiertas telescópicas ni transitables, y tampoco lonas de invernaje ni mantas térmicas. Nuestra cubierta sirve también para pasar el invierno cerrada, pero no es ninguna de esas cosas.

La casa cerrada media temporada y lo que acaba en el vaso

Muchísimas piscinas de esta provincia pertenecen a casas que se usan en verano y algún fin de semana y están cerradas el resto del año. Es lo que más nos cuentan desde Calafell, Cunit o Mont-roig: la piscina no se ensucia porque se use, se ensucia porque nadie está delante cuando se ensucia.

Lo que cae al vaso aquí tiene nombres concretos. En la franja litoral entra arena de playa y sal, que el garbí mete tarde tras tarde. En las urbanizaciones de ladera del Baix Penedès y del Baix Camp el pino llega al borde de la parcela y con viento la piña y la aguja terminan dentro del agua. Tierra adentro es el polvo de labor el que viaja con el mestral. Y las tormentas de otoño meten tierra y arenilla en el vaso en unas horas, con las parcelas en pendiente recibiendo lo peor.

Con la cubierta cerrada esa suciedad se queda arriba, se retira con la manguera y no pasa al agua: el fondo aguanta limpio, la depuradora trabaja menos y el producto químico baja en torno a un 35 %. Para una casa que se abre en junio, es la diferencia entre llegar y bañarse o pasar una semana recuperando el agua.

Qué lama elegir en la provincia de Tarragona

Trabajamos con tres lamas y la elección no es de catálogo: depende de la piscina, de su orientación y de cuántos meses quieras bañarte.

La lama de PVC es la más elegida y la más equilibrada: robusta, resistente al sol y al ambiente salino, y conserva bien el calor acumulado durante el día. Es la opción natural en el litoral más expuesto —Cunit, Calafell, Roda de Berà, Cambrils, Mont-roig del Camp, L’Ametlla de Mar, Alcanar— y en cualquier casa que quiera algo duradero y sin pensar en ello. Va en cuatro tonos: blanco, beige, gris y azul.

El policarbonato solar es la mejor baza para nadar más meses. Sus lamas captan la radiación y aportan 6 o 7 °C de día sin gasto energético, justo lo que hace falta para estirar mayo y recuperar septiembre. Es la que más recomendamos tierra adentro —El Catllar, Valls, La Bisbal del Penedès, Tortosa y Roquetes—, donde las noches refrescan antes. Tiene siete tonos: azul, azul royal, platinum, verde, ahumado, negro royal y gris royal.

El policarbonato transparente prioriza la estética: deja ver el agua y se integra con discreción, que es lo que piden las casas donde el jardín es el argumento. Está en tres acabados: transparente, platinum y azul. Las tres lamas flotan sobre el agua y las tres van en cubierta motorizada. El detalle de cada una está en Tipos de lamas.

Eje visible sobre el agua o eje sumergido: cuándo cabe cada uno

La otra decisión, tan importante como la lama, es el enrollador: depende de en qué momento está la obra.

Si la piscina ya existe —el caso más común aquí, donde hay muchísimo vaso de los años setenta, ochenta y noventa en el litoral del Penedès y del Baix Camp— se resuelve con eje visible sobre el agua, con sus soportes de acero inoxidable AISI 316L apoyados en la piedra de coronación, a la vista o con cajón. No se pica el vaso, no se toca el gresite y no se cambia la depuradora. La medición la hace nuestro equipo en Barcelona en tu propia casa: esos vasos rara vez tienen una medida de catálogo, y en el Baix Penedès hay de todo, incluidas piscinas de riñón y escaleras romanas.

Si la piscina está en proyecto, cabe el eje sumergido en su foso, que no se ve desde la terraza. Pero hay que preverlo antes de hormigonar: si la cubierta llega cuando el vaso ya está hecho, lo sensato es el eje visible. Para estudios y constructoras damos cotas y detalle de apoyos para el plano. Todos los modelos están en Modelos de cubierta.

Hay un tercer dato que aquí decide tanto como los dos anteriores: el acceso. Las lamas viajan en piezas largas y el eje en una sola pieza, y a muchas calles de urbanización de la Costa Dorada no entra un camión. Los viales estrechos y en cuesta de Calafell o Roda de Berà obligan a mirar por dónde se descarga antes de cerrar el presupuesto: si la única vía es a mano, lo planificamos; no lo descubrimos el día del montaje.

Quién fabrica tu cubierta y quién va a montarla a tu casa

Vamos con lo que menos se suele poner por escrito: quién hace cada cosa. Somos fabricantes, y la cubierta se diseña y se hace a medida en nuestra fábrica de Torrijos (Toledo): nosotros ponemos el precio y la garantía de tres años es de Ingerclima. Y quien va a tu casa a medir y quien la monta es nuestro equipo en Barcelona, que cubre las cuatro provincias catalanas: del Baix Penedès a Tarragona ciudad, del Baix Camp a las Terres de l’Ebre. Las otras dos bases de la empresa son Aravaca (Madrid) y San Pedro de Alcántara (Marbella).

Y lo contamos así porque es la mejor parte: la visita, la medición, el montaje y la postventa los hace gente de aquí, no alguien que viene de paso. Tienes al mismo equipo cerca después, para un ajuste de final de temporada o para una revisión, y el repuesto —una lama, un motor, un cuadro— sale de nuestra propia fábrica en España; en una provincia con tanta segunda residencia esa continuidad vale más de lo que parece. Entras por Ingerclima, por este teléfono y esta web, y desde aquí te pasamos al equipo de Barcelona. Para que el presupuesto salga rápido pedimos tres datos antes de nada: medidas del vaso, eje visible o sumergido, y por dónde entra el vehículo hasta la piedra de coronación. Con eso la visita va al grano y el día del montaje no hay sorpresas. Escríbenos desde contacto.

Comarcas y municipios donde instalamos en Tarragona

Cubrimos los 184 municipios de la provincia. Estas son las zonas donde más trabajamos; si no ves la tuya, consúltanos.

Baix Penedès

Tarragonès y Alt Camp

  • Roda de Berà
  • Tarragona ciudad
  • El Catllar
  • Salou y Vila-seca
  • Altafulla y Torredembarra
  • Valls

Baix Camp

Terres de l’Ebre y resto

Cómo trabajamos aquí: la cubierta se fabrica a medida en Torrijos (Toledo) y la monta nuestro equipo en Barcelona, que cubre toda Cataluña, Costa Dorada y Terres de l’Ebre incluidas. Si tu municipio no está en la lista, pídenos presupuesto y te lo confirmamos.

¿Cuántos meses puedes bañarte en la Costa Dorada?

Sin cubierta, la temporada se queda en el verano y poco más: el agua tarda en calentarse en primavera y la pierde en cuanto afloja el sol de septiembre, aunque el aire siga agradable. Con una cubierta cerrada por las noches se estira por los dos extremos, y con lama de policarbonato solar más todavía.

La cubierta hace dos cosas a la vez. Frena la evaporación entre un 70 % y un 80 %, por donde se va la mayor parte del calor de un vaso descubierto, y si eliges policarbonato solar deja pasar el sol y templa el agua por debajo, 6 o 7 °C de día, sin gastar nada. La diferencia entre litoral e interior está en la noche: en Cunit o Cambrils el mar amortigua, y en el Alt Camp o la Ribera la amplitud térmica es mayor, así que cerrar al anochecer evita empezar cada mañana desde cero.

Si quieres temperatura estable toda la temporada, la pieza que falta es la bomba de calor, que instalamos como distribuidor oficial Calorex: se dimensiona junto a la cubierta, porque con ella puesta consume entre un 50 % y un 60 % menos y el equipo que necesitas no es el mismo. El detalle de la normativa catalana, de los permisos y del plan de sequía está en el hub de Cataluña.

Lo que nos preguntan en Tarragona y la Costa Dorada

¿Instaláis en Tarragona si vuestra fábrica está en Toledo?

Sí. Fabricamos la cubierta a medida en Torrijos (Toledo), con un plazo de 4 a 5 semanas más uno o dos días de montaje, y quien va a tu casa a medir y quien la monta es nuestro equipo en Barcelona, que cubre las cuatro provincias catalanas, de Cunit al delta del Ebro. La visita y el montaje los hace gente de aquí, no alguien que viene de paso, y la postventa también es suya. El precio lo ponemos nosotros y la garantía de tres años es de Ingerclima. Las otras bases de la empresa son Aravaca (Madrid) y San Pedro de Alcántara (Marbella).

Mi piscina es de los años ochenta y está en Calafell. ¿Se puede cubrir sin obra?

Sí, y es el caso que más nos piden en esta provincia, porque el Baix Penedès se llenó de chalés con piscina hace décadas. En piscina existente montamos el eje sobre el agua, con sus soportes de acero inoxidable AISI 316L apoyados en la piedra de coronación, a la vista o con cajón. No se pica el vaso, no se toca el gresite y no se cambia la depuradora. Lo mide nuestro equipo en Barcelona en tu propia casa, porque esos vasos rara vez tienen una medida de catálogo. Si no quieres ver nada sobre la coronación, hablamos de eje sumergido, y eso solo cabe si la piscina está en proyecto: hay que preverlo antes de hormigonar.

Con el mestral, ¿aguanta? ¿Hay que recogerla cuando hay aviso de viento?

Aguanta, y no hay que recogerla: una cubierta de lamas no es una lona. Las lamas flotan sobre el agua y forman un tapiz que descansa sobre la propia lámina, así que no queda arriba ninguna superficie tensada que el viento pueda levantar. Lo que sí hacemos es replantear uno por uno los anclajes de las patas a la piedra de coronación en las parcelas más expuestas, y por eso preguntamos de dónde viene el aire antes de presupuestar. Todo el acero es AISI 316L. Y la regla de uso no cambia con viento, solo importa más: mirar el vaso antes de accionar, retirar lo que haya caído encima y no tirar nunca de las lamas a mano.

¿Existe alguna cubierta de manivela, sin motor? ¿Y lleva alarma si alguien se acerca?

No a las dos cosas. Todas nuestras cubiertas son motorizadas y no fabricamos ninguna manual ni de manivela; lo que eliges son dos cosas, el enrollador (sobre el agua, con cajón o sin él, o sumergido) y la lama (PVC, policarbonato solar o transparente). Y la cubierta no lleva alarma ni sensores de obstáculo: no detecta nada y no se detiene sola, así que quien la accione tiene que mirar el vaso y comprobar que no hay nada encima. De serie va con selector de llave y en hombre presente, es decir, se mueve solo mientras se mantiene pulsado; el mando y el móvil son opcionales. Tampoco hacemos cubiertas transitables, telescópicas, cerramientos, cúpulas, lonas de invernaje ni mantas térmicas: solo cubiertas automáticas de lamas, y desde 2005.

¿Qué mantenimiento necesita y quién me da servicio si la casa está cerrada medio año?

El mantenimiento es mínimo: aclarar las lamas, el eje y los soportes con agua dulce de vez en cuando —sobre todo después de varios días de aire de mar o de mestral— y revisar el motor. No hay nada lateral que limpiar ni engrasar, porque la lama flota sobre el agua. Al ser fabricantes, cualquier repuesto (una lama, un motor, un cuadro) sale de nuestra fábrica, y quien va a tu casa a resolverlo es nuestro equipo en Barcelona, el mismo que la montó. Es lo que más tranquiliza a quien tiene la casa cerrada media temporada en Calafell, en Mont-roig o en L’Ametlla: el vaso aguanta limpio y, si algo falla, llamas al mismo sitio donde la compraste. La garantía es de tres años y cubre el conjunto: estructura, motor, lamas e instalación.

¿Preparamos el presupuesto de tu piscina en Tarragona?

Cuéntanos las medidas del vaso, la zona y si la piscina ya está hecha o está en obra, y te preparamos un presupuesto sin compromiso. Llámanos al +34 916 315 940 o escríbenos por WhatsApp al +34 675 651 156: te asesoramos sobre la lama que mejor encaja con tu piscina y con los meses que quieras bañarte.

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