Calafell tiene 2.802 piscinas registradas en el Catastro
Según el Catastro hay 2.802 piscinas descubiertas registradas en Calafell, 74 más que en 2022, cuando eran 2.728: un 2,7 % de crecimiento en cuatro años. Con esa cifra el municipio es el segundo de los 184 municipios de la provincia de Tarragona, a cinco piscinas de El Vendrell (2.807) y por delante de Mont-roig del Camp (2.614), L’Ametlla de Mar (2.342), Cambrils (1.837), Tortosa (1.718), Cunit (1.582) y de la propia capital, Tarragona (1.533). La provincia suma 41.968 piscinas y ha ganado 1.825 desde 2022, un 4,5 % más en cuatro años. En toda Cataluña hay 204.648 piscinas repartidas en 936 municipios: Barcelona a la cabeza con 108.322, Girona con 46.007, Tarragona con 41.968 y Lleida con 8.351.
Para situarlo: Madrid es la primera provincia de España con 147.555 piscinas, Alicante la segunda con 132.495 y Málaga registra 83.789. Tarragona no juega en esa liga por volumen, pero Calafell sí por concentración: una de cada quince piscinas de la provincia está en este término, unas 137 por kilómetro cuadrado, y cerca de nueve por cada 100 de sus unos 32.500 vecinos censados en 2025.
Que un término pequeño concentre tanta piscina tiene una explicación histórica, y es Segur de Calafell: nació en 1947 como ciudad jardín de veraneo sobre la finca Quinta de Sant Miquel de Segur, llegó a ser la urbanización más grande y más poblada de Cataluña y hoy, convertida en barrio residencial permanente, concentra alrededor de la mitad del censo. A su alrededor crecieron casi tres decenas de urbanizaciones más, con el unifamiliar y la parcela dominando la ladera y el interior, y el bloque de media altura en el frente marítimo. El crecimiento de los últimos cuatro años, un 2,7 %, se queda por debajo del 4,5 % provincial: es lo que cabe esperar de un término ya muy edificado.
Un aviso necesario sobre estos números, para que nadie los lea de más. El censo del Catastro infrarregistra: es un suelo, no un techo. Hay piscinas sin declarar y otras que figuran con retraso, así que la cifra real es mayor que la publicada. Además, no distingue la piscina privada de la comunitaria ni de la de un camping: las 2.802 son todas las láminas de agua del término, no 2.802 casas con piscina. Y el dato no baja de municipio: no hay desglose por núcleo ni por urbanización, así que no se puede decir cuántas hay en Segur y cuántas en Platja de Calafell. Cuando repartimos la zona lo hacemos por geografía, nunca atribuyendo cifras a un barrio.
En la práctica, ese perfil de piscina familiar en parcela propia es el que mejor amortiza una cubierta. Cerrada, recorta la evaporación entre un 70 % y un 80 %: en un vaso de 8×4 metros, entre 15.000 y 25.000 litros al año que no hay que reponer. Si hay bomba de calor, el consumo baja entre un 50 % y un 60 %, y con lama de policarbonato solar el agua gana 6 o 7 °C de día sin gastar nada. El otro motivo por el que nos llaman es la seguridad: cerrada, la lama forma una superficie continua que impide el acceso al agua y resiste a un adulto de 100 kg aplicado en cualquier punto, sin romperse ni soltarse de los anclajes, conforme a la NF P90-308, que es una norma francesa, no europea. Eso no la convierte en transitable ni pisable, y no se debe andar sobre ella. Puedes ver la provincia completa en cubiertas de piscina en Tarragona y el conjunto en cubiertas de piscina en Cataluña.




