El Vendrell tiene 2.807 piscinas registradas en el Catastro
Según el Catastro hay 2.807 piscinas descubiertas registradas en El Vendrell, 157 más que en 2022, cuando eran 2.650: un 5,9 % de crecimiento en cuatro años. Con esa cifra el municipio es el primero de los 184 municipios de la provincia de Tarragona, y por muy poco: Calafell le sigue con 2.802, cinco menos. Detrás quedan Mont-roig del Camp (2.614), L’Ametlla de Mar (2.342), Cambrils (1.837), Tortosa (1.718), Cunit (1.582) y la propia ciudad de Tarragona (1.533). La provincia suma 41.968 piscinas y ha ganado 1.825 desde 2022, un 4,5 % más. En toda Cataluña hay 204.648 piscinas en 936 municipios: Barcelona con 108.322, Girona con 46.007, Tarragona con 41.968 y Lleida con 8.351.
Para situarlo en el mapa de España: Madrid es la primera provincia con 147.555 piscinas, Alicante la segunda con 132.495 y Málaga registra 83.789. Tarragona no juega en esa liga por volumen, pero El Vendrell sí destaca por concentración: 2.807 piscinas en 36,8 km² son unas 76 por kilómetro cuadrado. Y en número absoluto son más de doce veces las 228 piscinas que tiene de media un municipio de la provincia, y unas 7 por cada 100 de los 40.440 habitantes que el INE le contaba a 1 de enero de 2024.
Que la capital del Baix Penedès concentre tantas piscinas tiene una explicación concreta, y está en el censo de vivienda. El Censo de Población y Viviendas de 2021 cuenta en El Vendrell 31.063 viviendas familiares: 15.625 principales y 15.438 no principales. Casi la mitad del parque existe para el verano, y el verano aquí se reparte entre tres barrios marítimos. La otra mitad de la historia es que el municipio crece deprisa: el INE le contaba 40.440 habitantes a 1 de enero de 2024, y el Baix Penedès es una de las comarcas que más vecinos gana, por el traslado de residentes del área de Barcelona.
Un aviso necesario sobre estos números, para que nadie los lea de más. El censo del Catastro infrarregistra: hay piscinas sin declarar y otras que figuran con retraso, así que la cifra real es mayor que la publicada. Tampoco distingue la piscina privada de la comunitaria ni de la de un camping: las 2.807 son todas las láminas de agua del término, no 2.807 casas con piscina. Y el dato no baja de municipio: no hay desglose por núcleo ni por urbanización, así que no se puede decir cuántas hay en Coma-ruga y cuántas en el núcleo histórico. Cuando repartimos la zona lo hacemos por geografía, nunca atribuyendo cifras a un barrio.
En la práctica, ese perfil de piscina familiar en parcela propia es el que mejor amortiza una cubierta. Cerrada, recorta la evaporación entre un 70 % y un 80 %: en un vaso de 8×4 metros, entre 15.000 y 25.000 litros al año que no hay que reponer. Si hay bomba de calor, el consumo baja entre un 50 % y un 60 %, y con lama de policarbonato solar el agua gana 6 o 7 °C de día sin gastar nada. El otro motivo por el que nos llaman es la seguridad: cerrada, la lama forma una superficie continua que impide el acceso al agua y aguanta 100 kg conforme a la NF P90-308, una norma francesa, no europea. Eso no la convierte en transitable ni pisable. Puedes ver la provincia completa en cubiertas de piscina en Tarragona y el conjunto en cubiertas de piscina en Cataluña.




