Mont-roig del Camp tiene 2.614 piscinas registradas en el Catastro
Según el Catastro hay 2.614 piscinas descubiertas registradas en Mont-roig del Camp, 86 más que en 2022, cuando eran 2.528: un 3,4 % en cuatro años. Con esa cifra el municipio es el tercero de los 184 municipios de la provincia de Tarragona, por detrás de El Vendrell (2.807) y de Calafell (2.802), y por delante de L’Ametlla de Mar (2.342), Cambrils (1.837), Tortosa (1.718), Cunit (1.582), la ciudad de Tarragona (1.533), Roda de Berà (1.321), El Catllar (1.270), Reus (1.125) y Salou (824). Entre los tres primeros hay menos de 200 piscinas de diferencia: es una provincia con la piscina muy repartida por su litoral.
La provincia de Tarragona suma 41.968 piscinas y ha ganado 1.825 desde 2022, un 4,5 % en cuatro años. En toda Cataluña hay 204.648 piscinas en 936 municipios: Barcelona a la cabeza con 108.322, Girona segunda con 46.007, Tarragona tercera y Lleida cuarta con 8.351. Para situarlo: Madrid es la primera provincia de España con 147.555 piscinas, Alicante la segunda con 132.495 y Málaga registra 83.789. Tarragona no juega en esa liga por volumen, pero Mont-roig del Camp destaca por concentración: 2.614 piscinas en 63,32 km² son unas 41 por kilómetro cuadrado, y su cifra total multiplica por más de once la media de la provincia, que son 228 piscinas por municipio (41.968 repartidas entre 184). Son además unas 18 piscinas por cada 100 de sus 14.652 vecinos empadronados.
Que un término mediano concentre tantas piscinas no es casualidad, y la explicación está en el parque de vivienda. El Censo de Población y Viviendas de 2021 cuenta 16.661 viviendas familiares, de las que solo 5.525 son principales y 11.136 no lo son: el 66,8 % del parque es vivienda de uso ocasional, dos no principales por cada principal. Es el perfil de un municipio turístico-residencial de casa propia, reforzado por la cantidad de campings del término y por un padrón donde el 28,41 % son vecinos de nacionalidad extranjera. Y donde hay vaso usado medio año, una cubierta tiene más sentido todavía: trabaja también los meses en los que no hay nadie delante.
Un aviso necesario sobre estos números, para que nadie los lea de más. El censo del Catastro infrarregistra: es un suelo, no un techo, porque hay piscinas sin declarar y otras que figuran con retraso. Además no distingue la piscina privada de la comunitaria ni de la de un camping, y aquí eso importa: las 2.614 son todas las láminas de agua del término, no 2.614 casas con piscina. Y el dato no baja de municipio: no hay desglose por núcleo ni por urbanización, así que no se puede decir cuántas hay en Miami Platja y cuántas en el pueblo. Cuando repartimos la zona lo hacemos por geografía y por nuestro propio trabajo, nunca atribuyendo cifras a un barrio.
En la práctica, ese perfil de piscina familiar en parcela propia es el que mejor amortiza una cubierta. Cerrada, recorta la evaporación entre un 70 % y un 80 %: en un vaso de 8×4 metros, entre 15.000 y 25.000 litros al año que no hay que reponer. Si hay bomba de calor, el consumo baja entre un 50 % y un 60 %. El otro motivo por el que nos llaman es la seguridad: cerrada, la lama forma una superficie continua que impide el acceso al agua y aguanta 100 kg conforme a la NF P90-308, una norma francesa, no europea. Eso no la convierte en transitable ni pisable, y no se debe andar sobre ella. Puedes ver la provincia completa en cubiertas de piscina en Tarragona, el conjunto en cubiertas de piscina en Cataluña y el resto de Cataluña en Barcelona y Girona.




