Cambrils tiene 1.837 piscinas registradas en el Catastro
Según el Catastro hay 1.837 piscinas descubiertas registradas en Cambrils, 220 más que en 2022, cuando eran 1.617: un 13,6 % de crecimiento en cuatro años, el triple del ritmo provincial. Con esa cifra el municipio es el quinto de los 184 municipios de la provincia de Tarragona, por detrás de El Vendrell (2.807), Calafell (2.802), Mont-roig del Camp (2.614) y L’Ametlla de Mar (2.342), y por delante de Tortosa (1.718), Cunit (1.582), la propia ciudad de Tarragona (1.533), Roda de Berà (1.321), El Catllar (1.270) y Reus (1.125). La provincia de Tarragona suma 41.968 piscinas y ha ganado 1.825 desde 2022, un 4,5 % más. En toda Cataluña hay 204.648 piscinas repartidas en 936 municipios: Barcelona a la cabeza con 108.322, Girona segunda con 46.007, Tarragona tercera y Lleida con 8.351.
Para situarlo: Madrid es la primera provincia de España con 147.555 piscinas, Alicante la segunda con 132.495 y Málaga registra 83.789. Tarragona no juega en esa liga por volumen, pero Cambrils sí destaca por concentración: 1.837 piscinas en un término de unos 35 km² son más de ocho veces la media provincial por municipio y del orden de 52 piscinas por kilómetro cuadrado.
Que un término de este tamaño concentre tanta piscina tiene una explicación de urbanismo. Cambrils no creció como un frente de bloques: creció como dos núcleos compactos más un mosaico de urbanizaciones de parcela en los sectores este y oeste. El Censo de Población y Viviendas 2021 del INE cuenta aquí 31.733 viviendas familiares convencionales, de las que 14.146 son principales y 17.587 no principales: un 55,4 %, cuando el propio INE sitúa la media española en 8,1 millones de viviendas no principales, el 30,4 % del total. Y la población empadronada no es pequeña: 37.068 habitantes a 1 de enero de 2025 según Idescat, con las cifras oficiales del INE, de los cuales 7.595 son extranjeros, el 20,49 % del municipio.
Un aviso necesario sobre estos números, para que nadie los lea de más. El censo del Catastro infrarregistra: es un suelo, no un techo. Hay piscinas sin declarar y otras que figuran con retraso, así que la cifra real es mayor que la publicada. Además, el Catastro no distingue la piscina privada de la comunitaria ni la de un camping: las 1.837 son todas las láminas de agua del término, no 1.837 casas con piscina. Y el dato no baja de municipio: no hay desglose por núcleo ni por urbanización, así que no se puede decir cuántas hay en Vilafortuny y cuántas en la Vila. Cuando repartimos la zona lo hacemos por geografía y por nuestro trabajo, nunca atribuyendo cifras a un barrio.
En la práctica, ese perfil de piscina familiar en parcela propia es el que mejor amortiza una cubierta. Cerrada, recorta la evaporación entre un 70 % y un 80 %: en un vaso de 8×4 metros, entre 15.000 y 25.000 litros al año que no hay que reponer. Si hay bomba de calor, el consumo baja entre un 50 % y un 60 %, y con lama de policarbonato solar el agua gana 6 o 7 °C de día sin gastar nada. El otro motivo por el que nos llaman es la seguridad: cerrada, la lama forma una superficie continua que impide el acceso al agua y aguanta 100 kg conforme a la NF P90-308, una norma francesa, no europea. Eso no la convierte en transitable ni pisable, y no se debe andar sobre ella. Puedes ver la provincia completa en cubiertas de piscina en Tarragona y el conjunto en cubiertas de piscina en Cataluña.




