Clima de Yuncos: cómo estirar una temporada de tres meses
La Sagra tiene un clima continental con veranos secos y muy calurosos e inviernos fríos con heladas. En Yuncos, sin ayuda, la temporada de baño real se queda en poco más de tres meses: de mediados de junio a mediados de septiembre. Todo lo que hay antes y después es agua demasiado fría para la mayoría.
Una cubierta de lamas cambia esa aritmética. Cerrada por la noche, retiene buena parte del calor que el agua ha acumulado durante el día y frena la evaporación, que es por donde una piscina descubierta pierde la mayor parte de su temperatura. En la práctica se ganan varias semanas por cada extremo de la temporada.
En julio y agosto el beneficio se mide en agua. Con las máximas de la meseta y el aire seco, una piscina descubierta evapora a diario una cantidad que sorprende al que nunca lo ha medido; y cada vez que rellenas, diluyes el tratamiento y vuelves a echar producto. Con la cubierta cerrada esa rueda se para.
El invierno es el otro gran motivo. De octubre a mayo la piscina no se usa, pero sigue recibiendo polvo, hojas y lluvia. Cerrada, el vaso queda protegido y la apertura de la temporada siguiente cuesta mucho menos tiempo y mucho menos producto.
En parcelas de tamaño ajustado como las de Yuncos, el enrollador visible suele ser la solución más razonable: ocupa poco, es más económico y no obliga a tocar el vaso. Si tienes hueco y quieres que no se vea nada, el sumergido es la alternativa. Los comparamos en Modelos de cubierta.




