Entrar a montar en una urbanización con el perímetro cerrado
El montaje de una cubierta no es una visita de media hora: es un vehículo con un eje de más de ocho metros, material, herramienta y un equipo dentro de la parcela durante una jornada o dos. En La Finca eso se tramita antes, con la propiedad y con la seguridad de la urbanización, y se cierra día, franja horaria, matrícula y nombres. Lo hacemos así de serie y no hemos tenido problema.
La segunda particularidad es que muchas de estas casas tienen la piscina integrada en un jardín proyectado, con pavimento continuo y sin un lateral libre evidente. Ahí la decisión importante es por qué lado cae el eje. Si la propiedad no quiere ver ningún elemento, el enrollador sumergido lo resuelve, a cambio de abrir un foso en un extremo del vaso.
Y en seguridad conviene ser preciso, porque es la razón por la que mucha gente nos llama: nuestras cubiertas se fabrican conforme a la norma NF P90-308, la referencia europea para cubiertas de piscina de uso familiar, que exige impedir el paso accidental de un niño menor de cinco años y resistir el peso de un adulto de 100 kg. Decimos «conforme a» con intención: no existe un certificado que se entregue con cada instalación.
