Santo Domingo: parcelas de mil metros y piscinas de todas las épocas
Santo Domingo es una de las urbanizaciones residenciales más grandes del norte de Madrid: unas 280 hectáreas junto a la A-1, con unos 830 chalets sobre parcelas que rara vez bajan de los mil metros, además de una zona de adosados y pareados en la entrada. Tiene servicio de seguridad, club social con instalaciones deportivas, colegio y comercio propio, y está a catorce kilómetros del casco de Algete.
Para una cubierta de piscina, una urbanización así plantea tres cosas concretas.
La primera es la variedad de vasos. Conviven piscinas de obra de hace décadas —con escalera romana, coronación de piedra y formas que no son rectángulos perfectos— con reformas recientes de líneas rectas. Al fabricar cada cubierta a medida podemos adaptarnos a casi todas; lo que condiciona el planteamiento es que los dos bordes sobre los que apoya la lama sean paralelos, y eso se comprueba en la visita.
La segunda es el acceso dentro de la parcela. Con mil metros de jardín, la piscina casi nunca está junto al vial. Todo el material sube desmontado y se ensambla al borde del vaso, así que no hace falta aproximar el camión; lo que sí hace falta es haber medido antes el paso más estrecho y el desnivel.
La tercera es el momento. Si vas a renovar el revestimiento o a rehacer la coronación, conviene decidir la cubierta ahora: el enrollador sumergido se aloja dentro del propio vaso y deja la piscina limpia a la vista, pero el hueco hay que dejarlo previsto. Si la piscina no se va a tocar, la opción es el enrollador visible sobre la piedra de coronación, que se monta en un día y no obliga a picar nada.
En lamas, la de PVC es opaca y robusta; la de policarbonato solar es translúcida y aporta temperatura al agua, que a 741 metros de altitud y con la sierra al norte se agradece en mayo y septiembre. La estructura es siempre de acero inoxidable AISI 316L —nunca aluminio— con más de quince años de vida útil, y la lama está pensada para entre diez y quince. Todas nuestras cubiertas son motorizadas, a 230 V, y se fabrican conforme a la norma de seguridad NF P90-308; «conforme a», porque no existe un certificado que se entregue con cada piscina.




