Sol de día, helada de noche y viento del norte: qué le pasa al agua en Terrassa
Terrassa sí tiene estación del Meteocat: la XEMA tiene una aquí, a 314 metros de altitud y en servicio desde diciembre de 2018. Lo que no puede dar todavía es serie larga: las medias climáticas 2010-2025 del servicio no salen de Terrassa, sino de Sabadell-Parc Agrari, en la misma llanura. Allí el Meteocat mide 21,8 días de helada al año y solo 9,9 noches tropicales —noches en que la mínima no baja de 20 °C— frente a las 47,4 de Cabrils, en la costa del Maresme. Ese es el retrato del Vallès: pega el sol de día y el agua se enfría de noche. Con la cubierta echada la temporada se estira por los dos extremos, mayo por delante y octubre por detrás.
Lo que decide el anclaje es la tramuntana
Para una cubierta el viento manda más que la lluvia. En el temporal de febrero de 2026 la estación de Terrassa marcó 91,8 km/h, y entre 2010 y 2025 las vecinas han registrado rachas de 101,9 km/h en Sabadell y 123,8 en Caldes de Montbui. La racha máxima anual apunta siempre al mismo cuadrante, norte y noroeste: tramuntana y mestral, viento de tierra. De ahí sale una decisión de montaje: el cajón del eje y los anclajes se colocan pensando en ese viento y la cubierta queda fijada al vaso.
Lo que cae al agua de octubre a marzo
Llega el invierno y sus heladas, y ahí la cubierta hace de tapa. La Agència Catalana de l’Aigua no lo sugiere de pasada: su guía de ahorro doméstico le dedica un epígrafe, «cobreix la piscina», para decir que el cobertor —el término que usa la administración catalana— recorta la evaporación hasta un 70 %, evita las heladas y frena la materia orgánica. Con menos materia orgánica entran menos cloro y menos horas de depuradora: alrededor de un 35 % menos de producto.
Aquí el agua no la factura Aigües de Barcelona
Terrassa está fuera de la red metropolitana: el suministro lo gestiona Terrassa Cicle de l’Aigua, la empresa municipal, y la tarifa de tramos del área de Barcelona no es la tuya. Lo que sí se paga igual en toda Cataluña es el cànon de l’aigua de la Agència Catalana de l’Aigua, que con los tramos vigentes desde el 1 de enero de 2026 va de 0,5232 € el metro cúbico hasta 9 m³ al mes a 4,8208 € por encima de 18: nueve veces más arriba que abajo. Una casa con piscina vive en los tramos altos todo el verano, y en un vaso de 8×4 m la cubierta evita entre 15.000 y 25.000 litros al año. Con bomba de calor, el consumo de climatización baja además entre un 50 y un 60 %. Y conviene decirlo claro, porque caduca rápido: hoy no hay ninguna restricción para llenar ni reponer, con el Ter-Llobregat al 77,51 % el 24 de septiembre de 2026. Pero el Pla especial de sequera ya está escrito para la próxima, y en emergencia prohíbe hasta la reposición parcial.
PVC o policarbonato solar
Con días calurosos y noches frescas, la lama que más rinde es la de policarbonato solar: aprovecha la radiación para templar el agua, y la irradiación del Vallès es la de la costa, con menos de un 3 % de diferencia. Con arbolado encima del vaso y uso diario, la lama de PVC aguanta mejor. El eje va sobre el agua, con cajón o sin él, o sumergido y fuera de la vista: cada sistema está explicado en Modelos de cubierta y cada material, en Tipos de lamas.




