Calonge i Sant Antoni tiene 2.623 piscinas registradas en el Catastro
Según el Catastro hay 2.623 piscinas descubiertas registradas en Calonge i Sant Antoni, 208 más que en 2022, cuando eran 2.415: un 8,6 % de crecimiento en cuatro años. Con esa cifra el municipio es el tercero de los 221 municipios de la provincia de Girona, por detrás de Castelló d’Empúries (3.066) y de Lloret de Mar (2.862), y por delante de L’Escala (2.159), Begur (2.039), Roses (1.850), Platja d’Aro (1.517) y Palafrugell (1.466). La provincia de Girona suma 46.007 piscinas y ha ganado 3.840 desde 2022, un 9,1 % más: es la provincia catalana que más crece. En toda Cataluña hay 204.648 piscinas en 936 municipios, con Barcelona a la cabeza (108.322) y Girona segunda.
Para situarlo: Madrid es la primera provincia de España con 147.555 piscinas, Alicante la segunda con 132.495 y Málaga registra 83.789. Girona no juega en esa liga por volumen, pero sí por concentración: Calonge i Sant Antoni tiene más de doce veces la media provincial por municipio en 33,57 km², unas 78 piscinas por kilómetro cuadrado, y unas 21 piscinas registradas por cada 100 de sus 12.268 vecinos.
Que un término mediano concentre tantas piscinas no es casualidad, y la explicación está en los documentos del propio Ayuntamiento. El Pla Local d’Habitatge 2021-2026 desglosa el suelo urbano residencial por tipologías: el unifamiliar aislado ocupa 4.010.819 m², el 76,15 % del suelo residencial y el 47,00 % del techo; el plurifamiliar aislado se queda en el 9,86 % del suelo y el núcleo antiguo en el 4,04 %. Esto es un municipio de parcela, no de bloque, y el dato no es extrapolable a sus vecinos. A eso se añade el uso: el 67 % de las viviendas no son principales —8.544, de las que 6.475 figuran como secundarias— frente al 53 % de la comarca y el 39 % de Palamós; el único caso comparable que cita el propio informe es Platja d’Aro, con el 70 %.
Un aviso necesario sobre estos números, para que nadie los lea de más. El censo del Catastro infrarregistra: es un suelo, no un techo. Hay piscinas sin declarar y otras que figuran con retraso, así que la cifra real es mayor que la publicada. Además, el Catastro no distingue la piscina privada de la comunitaria ni de la de un camping: las 2.623 son todas las láminas de agua del término, no 2.623 casas con piscina. Y el dato no baja de municipio: no hay desglose por núcleo ni por urbanización, así que no se puede decir cuántas hay en Sant Antoni y cuántas en la vila. Cuando repartimos la zona lo hacemos por geografía y por nuestro trabajo, nunca atribuyendo cifras a un barrio.
En la práctica, ese perfil de piscina familiar en parcela propia es el que mejor amortiza una cubierta. Cerrada, recorta la evaporación entre un 70 % y un 80 %: en un vaso de 8×4 metros, entre 15.000 y 25.000 litros al año que no hay que reponer. Si hay bomba de calor, el consumo baja entre un 50 % y un 60 %, y con lama de policarbonato solar el agua gana 6 o 7 °C de día sin gastar nada. El otro motivo por el que nos llaman es la seguridad: cerrada, la lama forma una superficie continua que impide el acceso al agua y aguanta 100 kg conforme a la NF P90-308, una norma francesa, no europea. Eso no la convierte en transitable ni pisable, y no se debe andar sobre ella. Puedes ver la provincia completa en cubiertas de piscina en Girona y el conjunto en cubiertas de piscina en Cataluña.




