Castelló d’Empúries encabeza las 46.007 piscinas de la provincia de Girona
Según el Catastro hay 3.066 piscinas descubiertas registradas en Castelló d’Empúries, y es el número 1 de los 221 municipios de la provincia de Girona. Eran 2.749 en 2022: 317 vasos más en cuatro años, algo más de un 11 %. La provincia suma 46.007 piscinas y ha crecido 3.840 desde 2022, un 9,1 %: es la provincia catalana que más crece. La media provincial son unas 208 piscinas por municipio, así que este término tiene casi quince veces esa media: unas 72 por kilómetro cuadrado.
Para situarlo: detrás van Lloret de Mar (2.862), Calonge i Sant Antoni (2.623), L’Escala (2.159), Begur (2.039) y Roses (1.850); más abajo, Platja d’Aro (1.517) y Palafrugell (1.466). La capital, Girona, registra 1.143 vasos: un municipio de 12.275 habitantes tiene casi el triple de piscinas que la ciudad de Girona. En Cataluña hay 204.648 piscinas en 936 municipios —Barcelona 108.322, Girona 46.007, Tarragona 41.968 y Lleida 8.351—, y Girona es la segunda provincia catalana. Fuera, mandan Madrid con 147.555, la primera de España, Alicante con 132.495 y Málaga con 83.789.
El urbanismo de Empuriabrava deja además un parque veterano: vasos hechos hace décadas, con medidas que rara vez coinciden con un catálogo. Es el caso que más nos piden, cubrir una piscina que ya existe.
Un aviso necesario sobre estos números. El censo del Catastro infrarregistra: hay piscinas sin declarar, otras que figuran con retraso y vasos pequeños que no llegan a constar, así que es un suelo y no un techo. Tampoco distingue la privada de la comunitaria, ni de la de un hotel, un camping o un resort, que aquí son bastantes: las 3.066 son todas las láminas de agua del término, no 3.066 casas con piscina. Y el dato no baja de municipio: no hay desglose por núcleo, así que nadie puede decir cuántas hay en Empuriabrava y cuántas en el nucli antic. Cuando repartimos la zona lo hacemos por geografía, nunca atribuyendo cifras a un barrio.
En la práctica, esa piscina familiar en parcela propia es la que mejor amortiza una cubierta. Cerrada, recorta la evaporación entre un 70 % y un 80 %: en un vaso de 8×4 metros, decenas de miles de litros al año que no hay que reponer. Si hay bomba de calor, el consumo baja entre un 50 % y un 60 %, y con lama de policarbonato solar el agua gana 6 o 7 °C de día sin gastar nada. El otro motivo por el que nos llaman es la seguridad: cerrada, la lama forma una superficie continua que impide el acceso al agua, fabricada conforme a la NF P90-308, una norma francesa, no europea. Eso no la convierte en transitable ni pisable, y no se debe andar sobre ella. Puedes ver la provincia en cubiertas de piscina en Girona y el resto de la comunidad en cubiertas de piscina en Cataluña.




