Cuánta agua pierde una piscina por evaporación (con calculadora)
Todos los veranos pasa lo mismo: el nivel baja, se rellena y a la semana vuelve a bajar. La evaporación es la mayor vía de pérdida de agua de una piscina al aire libre, y la más silenciosa, porque no deja charco ni mancha de humedad. La buena noticia es que se puede estimar con datos climáticos públicos y que se puede reducir muchísimo.
Abajo tienes una calculadora que funciona con datos que cualquiera conoce —el largo, el ancho y la zona— y que te dice cuántos litros al día y cuántos metros cúbicos al mes se van por la superficie, además de cuánto de eso evitarías con la cubierta cerrada. Después explicamos de dónde sale cada número, qué factores mandan, cuánto se pierde en invierno y cómo distinguir una evaporación normal de una fuga.
Calculadora de agua evaporada
Es una estimación, no una medición, y por eso el resultado se da siempre como horquilla. De los métodos de cálculo disponibles hemos elegido deliberadamente el más conservador, el de balance de energía, y además nos movemos en la mitad baja de su margen: preferimos quedarnos cortos en la pérdida estimada antes que inflar el ahorro. Datos climáticos: evapotranspiración de referencia (ET0) de la Agencia Estatal de Meteorología, de su publicación Mapas climáticos de España (1981-2010) y ETo (1996-2016), calculada con el método Penman-Monteith de la FAO (FAO-56). Tomamos de esos mapas el valor mensual representativo de cada zona: son medias de zona, no medidas de tu parcela. Solo calcula evaporación: no incluye salpicaduras, lavado del filtro, fugas ni la lluvia que entra. Cubre península y Baleares.
Cómo se calcula y por qué damos un rango
Hay dos grandes familias de fórmulas. Las correlaciones de transferencia de masa necesitan la velocidad del aire justo encima del agua, que no es el viento del parte meteorológico y que dobla o triplica el resultado según cómo se estime. La otra es el balance de energía, la que hay detrás de la evapotranspiración de referencia que la Agencia Estatal de Meteorología publica para toda España: ahí no hay nada que adivinar, porque el cálculo está hecho con radiación, temperatura, humedad y viento medidos.
Hemos usado la segunda, y por abajo: litros = superficie en m² × milímetros acumulados del periodo × coeficiente de lámina de agua. Ese coeficiente llega a 1,05 en la bibliografía para láminas libres de menos de dos metros; nosotros trabajamos entre 0,75 y 0,90, porque una piscina doméstica está abrigada por muros, seto o la propia casa. Por eso esta calculadora da cifras más bajas que otras que circulan por internet, y es una decisión consciente.
Lo que pierde una piscina normal, por tamaños
Estas son las cifras para la temporada de baño completa, de mayo a septiembre, tomando como referencia el clima de Madrid y el corredor del Henares. Recuerda que un milímetro de descenso del nivel sobre un metro cuadrado es exactamente un litro de agua.
| Medidas | Superficie | Baja al día | Litros al día | m³ al mes | Toda la temporada |
|---|---|---|---|---|---|
| 6 × 3 m | 18 m² | 4,1 a 4,9 mm | 73 a 88 L | 2,2 a 2,7 m³ | 11,2 a 13,4 m³ |
| 8 × 4 m | 32 m² | 4,1 a 4,9 mm | 130 a 156 L | 4,0 a 4,8 m³ | 19,9 a 23,9 m³ |
| 10 × 5 m | 50 m² | 4,1 a 4,9 mm | 203 a 244 L | 6,2 a 7,5 m³ | 31,1 a 37,4 m³ |
| 12 × 6 m | 72 m² | 4,1 a 4,9 mm | 293 a 352 L | 9,0 a 10,8 m³ | 44,8 a 53,8 m³ |
Fíjate en la columna del descenso diario: es la misma para las cuatro. La evaporación no depende del tamaño del vaso, sino de las condiciones del aire; lo que cambia con el tamaño es el número de litros que hay detrás de cada milímetro.
Por qué se evapora el agua de una piscina
La evaporación es un intercambio: el agua pasa al aire mientras el aire tenga sitio para más vapor. La fuerza que lo mueve es la diferencia entre el vapor que cabría justo sobre la superficie del agua y el que ya hay en el aire de alrededor. De ahí salen los factores que mandan.
La temperatura del agua pesa más que la del aire
Es la variable más influyente, y entra en el cálculo de forma exponencial: cuanto más caliente está la lámina, más vapor cabe justo encima y más rápido se marcha. Por eso una piscina climatizada evapora más que una que está a la temperatura que le toca por el clima, y la bibliografía advierte de que ahí cualquier estimación basada solo en el clima se queda corta. Si tienes la piscina climatizada, toma el resultado como un suelo, no como un techo.
La humedad del aire
Cuanto más húmedo está el aire, menos vapor acepta y más lenta es la evaporación. De ahí un contraste que sorprende: en el interior de la península hace el mismo calor que en el litoral y, sin embargo, se evapora más agua, porque el aire está mucho más seco. En la Costa del Sol o en el Levante el aire está húmedo buena parte del año y eso frena la pérdida; en la meseta, en julio, la humedad es mucho más baja y la evaporación se dispara.
El viento
El viento retira el aire ya cargado de vapor que se forma pegado a la superficie y lo sustituye por aire seco, así que acelera el proceso. Es el factor más difícil de estimar: lo que cuenta no es el viento del parte, medido a diez metros y en campo abierto, sino el que corre a treinta centímetros sobre el agua dentro de un jardín. Entre un vaso resguardado y otro a cielo abierto puede haber el doble de pérdida con el mismo clima.
La superficie, no la profundidad
La evaporación ocurre en la superficie, así que lo que cuenta es el largo por el ancho. Dos piscinas de 8 × 4 metros, una de 1,20 y otra de 2 metros de profundidad, pierden prácticamente los mismos litros al día. Por eso la calculadora no te pide el volumen del vaso.
La peor hora del día es de noche
Resulta contraintuitivo, pero el momento de mayor evaporación no suele ser el mediodía. Al caer la tarde el agua sigue caliente porque ha acumulado calor todo el día, mientras el aire se enfría rápido: la diferencia crece y el vapor se marcha con más facilidad. La piscina pierde la mayor parte del agua y del calor en las horas en las que nadie está mirando, y eso es lo que resuelve una cubierta motorizada: se cierra en menos de dos minutos desde la llave de contacto, todas las noches.
Cuánta agua se pierde en verano y cuánta en invierno
La diferencia entre estaciones es enorme. En julio, el mes punta, la evaporación va de 3,6 milímetros al día en la costa catalana a algo más de 6 en Toledo, La Mancha y el valle del Guadalquivir, una de las zonas de España donde más se evapora. En diciembre y enero la misma piscina baja entre 0,5 y 0,9 milímetros al día en el interior y entre 0,8 y 1,0 en la costa sur: entre cuatro y ocho veces menos según la zona.
Eso no significa que en invierno la evaporación sea irrelevante: una piscina de 8 × 4 metros pierde del orden de 20 a 35 litros diarios y el invernaje dura cinco o seis meses. Si el nivel baja hasta dejar los skimmers al aire, el circuito empieza a tragar aire y la bomba sufre. Tener la piscina cubierta en invierno evita además las hojas, el polvo y las algas, que es lo que convierte la apertura de temporada en una faena.
En el otro extremo del calendario, en pleno verano, la cubierta trabaja a la inversa: cerrada de noche frena la evaporación y la pérdida de calor; abierta de día, deja el agua lista para usarse.
¿Es evaporación o tengo una fuga? La prueba del cubo
Es la duda que está detrás de media búsqueda sobre el tema, y tiene una respuesta casera que no cuesta nada: comparar cómo baja el agua de la piscina con cómo baja la de un cubo sometido al mismo clima. Si bajan igual, es evaporación; si la piscina baja más, hay fuga.
- Coloca un cubo no transparente en el segundo escalón de la escalera, dentro del vaso, de forma que quede estable y parcialmente sumergido.
- Llénalo con agua de la piscina hasta que el nivel de dentro coincida con el de fuera.
- Marca con cinta el nivel por dentro del cubo y el de la piscina por fuera.
- Apaga la depuradora y, muy importante, desconecta el llenado automático: si no, el relleno tapará la fuga y no verás nada.
- Espera entre 24 y 48 horas sin lluvia y sin que nadie se bañe.
- Compara las dos marcas. Si han bajado prácticamente lo mismo, es evaporación. Si la de la piscina ha bajado claramente más, hay una pérdida que no es evaporación.
Para interpretarlo, usa la calculadora como referencia: si tu piscina baja de forma sostenida bastante más que el resultado, y no estáis en una ola de calor ni con viento fuerte, merece la pena revisarlo. Un centímetro al día mantenido es más de una vez y media lo que explica la evaporación en el mes y en la zona de mayor evaporación de España, así que invita a comprobar el vaso, los skimmers, las boquillas y el circuito.
Si la prueba apunta a fuga, lo que toca es llamar a una empresa de detección de fugas y reparación de vasos. En Ingerclima fabricamos e instalamos cubiertas automáticas de lamas: no construimos piscinas ni reparamos vasos, y preferimos decirlo antes de que pierdas una llamada. Lo que sí hacemos es reparar y suministrar repuestos de cubiertas.
Qué parte de esa agua evita una cubierta automática
Con la cubierta cerrada, la evaporación se reduce entre un 70 % y un 80 %. Esa es la cifra con la que calculamos y la que verás en el resultado. La lámina de lamas cubre el agua de lado a lado y corta casi todo el intercambio con el aire: sin superficie expuesta apenas hay evaporación, y el agua que no se evapora no se lleva el calor consigo.
Conviene explicar por qué no publicamos una cifra más alta, porque por ahí se leen porcentajes del 95 % y hasta del 98 %. Esos números salen de situaciones en las que la superficie del agua se mantiene tapada sin abrirse en ningún momento: son el techo físico de lo que se puede frenar tapando el agua, no lo que da una piscina en uso.
En una piscina real pasan dos cosas más. Una, que la piscina se usa: en agosto se abre varias horas al día, justo en las de más sol y más viento. Y dos, que las lamas flotan sobre el agua y el remate contra la piedra de coronación no es hermético, así que queda una pequeña superficie libre en el perímetro y entre lamas. Sumando ambas, el 70-80 % es lo que cabe esperar y lo que podemos defender sin inflar la cifra.
El tipo de lama cambia más el reparto del resto de ventajas que el del agua: las de policarbonato solar, además de aislar, captan energía solar y la ceden al agua. Puedes verlas todas en tipos de lamas y comparar los sistemas de enrollador —sumergido, sobre el agua o doble— en modelos de cubierta. Todas nuestras cubiertas son motorizadas y la estructura es de acero inoxidable 316L, fabricadas conforme a la norma de seguridad NF P90-308.
Reponer agua a diario descompensa el tratamiento
Aquí está el coste oculto de la evaporación, el que no se ve en el contador. Cuando el agua se evapora se va agua pura: el vapor no se lleva la sal, ni el cloro, ni el estabilizante, ni el calcio, y todo eso se queda en el vaso más concentrado que antes. Al rellenar con agua de red metes su dureza y su pH y diluyes el desinfectante que quedaba, así que el agua nunca llega a estabilizarse y cada relleno obliga a volver a medir y a dosificar.
En una piscina media del interior de España la temporada se lleva del orden de veinte a veinticinco metros cúbicos por evaporación: más de veinte metros cúbicos de agua de red entrando poco a poco en un vaso de unos cuarenta y ocho, es decir cerca de la mitad del agua cambiada sin querer en cinco meses. Por eso una piscina cubierta mantiene el equilibrio químico mucho más tiempo y el consumo de productos baja en torno a un 35 %, en parte por esto y en parte porque el cloro ya no se degrada con la radiación ultravioleta.
Y hay un tercer efecto, el térmico: el agua que se evapora se lleva consigo mucho calor y encima la repones con agua de red fría, así que con bomba de calor cada relleno es energía que hay que volver a meter. Con la cubierta cerrada por las noches el consumo de la climatización baja entre un 50 % y un 60 %; lo contamos en climatización de piscinas y en cubierta y bomba de calor.
El agua cuesta dinero, pero el precio depende de tu municipio
Habrás notado que la calculadora da metros cúbicos y litros, nunca euros. Es deliberado: el precio del metro cúbico cambia mucho de un municipio a otro y casi todas las tarifas van por tramos, con lo que una piscina puede empujar el recibo entero a un tramo superior. Con esa dispersión, lo único fiable es coger los metros cúbicos del resultado y multiplicarlos por lo que figura en tu propio recibo. El desglose de lo que cuesta una temporada está en el mantenimiento anual de una piscina.
Lo que esta estimación no incluye
Para que quede claro qué estás mirando: la calculadora estima solo la evaporación. No cuenta el agua de las salpicaduras cuando hay gente bañándose, ni la de los lavados del filtro, ni las fugas, ni suma la lluvia que entra; en una piscina muy usada, el arrastre por bañistas y el lavado del filtro pueden ser del mismo orden que la evaporación. Tampoco es una medición ni sirve de base para ningún compromiso de ahorro: es una estimación a partir de datos climáticos de zona, con el margen que eso implica.
Si quieres pasar de la estimación al caso concreto, cuéntanos las medidas de tu piscina y si tiene climatización y te decimos qué modelo encaja. Y si todavía estás decidiendo, tienes la comparativa de todas las formas de tapar una piscina.

