Cuánto dinero te ahorra realmente una cubierta automática para piscina
Una piscina sin cubrir pierde agua, calor y productos químicos constantemente, incluso cuando no se usa. La cubierta automática no es solo un elemento de seguridad o de comodidad: es una de las inversiones que más rápido se amortiza en el mantenimiento de una piscina. A continuación te explicamos, con cifras reales, dónde está el ahorro.
1. Reducción drástica de la evaporación con cubierta automática
La evaporación es la principal causa de pérdida de agua —y de calor— en cualquier piscina. Una piscina destapada puede evaporar varios centímetros de agua por semana en verano, especialmente en zonas con mucho viento o baja humedad.
Cubrir la piscina cuando no se usa reduce la evaporación entre un 70 % y un 80 %. Esto se traduce directamente en:
- Menos rellenados de agua (y menor consumo de agua de red).
- Menos necesidad de reponer sal, cloro u otros productos que se van con el agua evaporada.
- Menor humedad ambiental alrededor de la piscina, lo que reduce la condensación en zonas cubiertas o porches cercanos.
2. Ahorro en climatización: entre un 50 % y un 60 % menos de consumo
Si tu piscina tiene bomba de calor o cualquier sistema de climatización, la cubierta es su mejor aliada. Por la noche, o en días de viento, la piscina pierde calor rápidamente por evaporación y por contacto con el aire frío. Una cubierta de lamas actúa como aislante térmico, atrapando el calor acumulado durante el día.
Según el tipo de lama y las condiciones climáticas, el ahorro en el consumo del sistema de climatización puede situarse entre el 50 % y el 60 %. Las lamas de policarbonato solar son las que mejor rendimiento ofrecen en este sentido, ya que además de aislar, captan energía solar y la transfieren al agua.
En la práctica, esto significa:
- Menos horas de funcionamiento de la bomba de calor.
- Posibilidad de ampliar la temporada de baño varias semanas sin disparar el gasto eléctrico.
- Menor desgaste del equipo de climatización, que trabaja menos para mantener la temperatura.
3. Menos productos químicos para tu piscina
El cloro y otros desinfectantes se degradan con la radiación solar (UV) y se pierden con la evaporación del agua. Una piscina cubierta mantiene la concentración de estos productos durante mucho más tiempo, por lo que necesitarás dosificar con menos frecuencia.
Además, al impedir la entrada de hojas, polvo, polen e insectos, el agua se mantiene más limpia, lo que reduce la frecuencia de tratamientos de choque y el uso del sistema de filtración.
4. Menos limpieza, menos horas de filtración
Una piscina tapada acumula muchísima menos suciedad. Esto se traduce en menos pasadas de robot limpiafondos, menos horas de funcionamiento de la depuradora y, por tanto, menos consumo eléctrico también en este apartado.
¿En cuánto tiempo se amortiza una cubierta?
El plazo de amortización depende del tamaño de la piscina, de si dispone de climatización y del precio de la energía y el agua en cada momento. En piscinas con bomba de calor, no es raro que el ahorro anual en climatización por sí solo cubra una parte significativa del coste de la cubierta en pocas temporadas. A esto hay que sumar el ahorro acumulado en agua, sal, cloro y mantenimiento, que se mantiene año tras año durante toda la vida útil de la cubierta —más de 15 años con un mantenimiento adecuado—.
El ahorro no es el mismo en toda España
La evaporación depende del aire seco, del sol y del viento, así que el mismo modelo de cubierta no ahorra lo mismo en un sitio que en otro. En la meseta —Madrid, Toledo y toda la Sagra— el aire seco y las máximas de julio hacen que una piscina descubierta pierda agua a diario, y con cada relleno se diluye el tratamiento y hay que volver a dosificar. Ahí el ahorro se ve sobre todo en agua y en producto químico.
En la costa el reparto cambia. En Marbella y la Costa del Sol la humedad ambiental es mayor y la evaporación algo menor, pero la temporada de baño es mucho más larga, así que lo que más se ahorra es en calentar el agua y en mantenimiento a lo largo de muchos más meses de uso.
Y hay un tercer escenario, el más extremo de los tres: el valle del Guadalquivir. En Sevilla y su provincia los veranos son de los más calurosos de la península, con semanas enteras por encima de los 40 grados. Ahí la evaporación diaria de una piscina descubierta no la iguala ninguna otra zona de España, y es donde antes se nota lo que deja de irse por la superficie.
Conclusión
Más allá de la seguridad y la comodidad de no tener que recoger una lona manualmente, una cubierta automática es una mejora que se paga sola con el tiempo. Si quieres saber cuánto ahorrarías exactamente en tu caso según el tamaño de tu piscina y si dispone de climatización, en Ingerclima te hacemos un cálculo personalizado sin compromiso.

