L'Alfàs del Pi tiene 2.856 piscinas registradas en el Catastro
Según el Catastro hay 2.856 piscinas descubiertas registradas en el municipio de l'Alfàs del Pi, 69 más que en 2022. La provincia de Alicante en su conjunto suma 132.495 vasos repartidos en 141 municipios y ha ganado 6.360 desde 2022, un 5,0 % más, lo que la convierte en la segunda provincia de España por piscinas registradas, solo por detrás de Madrid (147.555). La media provincial sale a unas 940 piscinas por municipio: l'Alfàs triplica esa media con un término de apenas 19,26 km².
Pero el dato que de verdad explica a l'Alfàs del Pi es la comparación con su vecino del sur. Benidorm, pegado a l'Alfàs y con una población muy superior, registra solo 1.163 piscinas: menos de la mitad que l'Alfàs. No es un error del Catastro, es el urbanismo. Benidorm eligió en los años sesenta el modelo de ciudad vertical, concentrando la edificabilidad en torres de apartamentos donde miles de vecinos comparten una lámina de agua comunitaria o ninguna. L'Alfàs del Pi hizo lo contrario: urbanizaciones horizontales de baja densidad, chalé aislado en parcela propia, jardín de pinos, almendros y naranjos. Y una parcela así casi siempre acaba teniendo vaso. En la misma comarca, Altea registra 2.890 piscinas, La Nucía 2.542 y Finestrat 1.471.
Si se mira al conjunto de la provincia, el ranking lo encabeza Jávea / Xàbia con 9.317 piscinas, seguida de Orihuela (7.375), Dénia (5.175), Torrevieja (4.931), Teulada-Moraira (4.887), Alicante capital (4.866), Calpe (4.744) y Benissa (4.120). L'Alfàs del Pi aparece justo detrás de Altea, con sus 2.856, por delante de La Nucía y de Benitachell (2.000). Es decir: un municipio pequeño, de 19,26 km², colocado en la parte alta del ranking provincial de piscinas por delante de términos mucho más extensos. Eso solo pasa cuando la vivienda unifamiliar es el modelo dominante.
Un aviso necesario sobre estos números, para que nadie los lea de más. El censo del Catastro infrarregistra: es un suelo, no un techo. Hay piscinas sin declarar, otras que figuran con retraso y vasos pequeños que no llegan a constar, así que la cifra real es mayor que la publicada. Además, el Catastro no distingue la piscina privada de la comunitaria, ni de la de un hotel, ni de la de un club: las 2.856 de l'Alfàs son todas las láminas de agua registradas en el término, no 2.856 casas con piscina. Y el dato no baja de municipio: no existe desglose oficial por núcleo ni por urbanización, así que no se puede decir cuántas hay en el Albir y cuántas en el casco, ni cuántas en Escandinavia o en El Cautivador. Cuando repartimos la zona por urbanizaciones lo hacemos por geografía y por nuestro trabajo, nunca atribuyendo cifras a un barrio.
En la práctica, ese perfil de piscina familiar en parcela propia es el que mejor amortiza una cubierta, y aquí el argumento no es estético. Una cubierta de lamas cerrada recorta la evaporación entre un 70 % y un 80 %: en un vaso de 8×4 metros eso son entre 15.000 y 25.000 litros al año que no hay que reponer, y en una zona donde la mayor parte del año no llueve y el agua se paga, no es un detalle menor. Si hay bomba de calor, el consumo del sistema baja entre un 50 % y un 60 %, y con lama de policarbonato solar el agua gana 6 o 7 °C de día sin gastar nada. El otro motivo por el que nos llaman es la seguridad: cerrada, la lama forma una superficie continua que impide el acceso al agua y aguanta 100 kg conforme a la NF P90-308, que es una norma francesa, no europea. Conviene decirlo claro: eso no la convierte en transitable ni pisable, y no se debe andar sobre ella. Puede ver la provincia completa en nuestra página de cubiertas de piscina en Alicante.




