Cubiertas automáticas para piscinas en obra nueva: guía para constructoras
Incorporar una cubierta automática de piscina en un proyecto de obra nueva es cada vez más habitual, tanto en viviendas unifamiliares como en promociones residenciales y urbanizaciones con piscina comunitaria. Sin embargo, para que la integración sea óptima conviene tenerlo en cuenta desde las primeras fases del proyecto. En este artículo repasamos cómo planificarlo desde el punto de vista de una constructora o promotora.
¿Por qué planificarlo desde el diseño del vaso?
Las cubiertas sumergidas, que son las más demandadas por su acabado estético, se alojan en un cajón de obra civil construido en el perímetro de la piscina, normalmente bajo la playa o el borde. Si este cajón se prevé desde el diseño del vaso, su ejecución se integra de forma natural en la obra de albañilería, sin sobrecostes ni modificaciones posteriores.
Si el proyecto ya está avanzado o no se ha previsto cajón de obra, existen alternativas como las cubiertas elevadas o sobre ruedas, que se instalan sobre el propio borde de la piscina sin necesidad de obra civil adicional, tal y como explicamos en nuestra página de modelos de cubierta.
Información que necesitamos para el proyecto
Para preparar un proyecto a medida y, si procede, los planos del cajón de obra, en Ingerclima solemos necesitar:
- Medidas exactas del vaso (largo, ancho y, si la forma no es rectangular, plano o croquis con cotas).
- Forma de la piscina: rectangular, con escalera integrada, playa, formas libres u otras particularidades.
- Modelo de cubierta elegido: sumergida, elevada o sistema doble (cubierta + manta térmica), según las necesidades del proyecto.
- Plazos de obra, para coordinar la fabricación y la instalación con el calendario general de la promoción.
Con esta información, preparamos los planos técnicos del cajón de obra (en el caso de cubiertas sumergidas) para que el equipo de albañilería los ejecute durante la construcción del vaso, evitando errores de medidas y retrabajos.
Plazos orientativos
Los tiempos varían según el modelo, las dimensiones y el volumen del pedido, pero de forma orientativa:
- Fabricación: varias semanas desde la confirmación definitiva de medidas y características.
- Instalación: entre uno y pocos días por unidad, una vez la piscina está terminada y lista para recibir la cubierta.
Para promociones con varias viviendas o piscinas comunitarias, coordinamos la fabricación de varias unidades y planificamos las instalaciones para ajustarnos al calendario de entregas de la obra.
Ventajas de incluir la cubierta como parte del proyecto
- Valor añadido para el comprador: una piscina con cubierta automática es un argumento comercial diferencial frente a otras promociones.
- Cumplimiento normativo: facilita el cumplimiento de la normativa de seguridad infantil en piscinas, un aspecto cada vez más relevante en la venta de vivienda.
- Acabado integrado: al planificarse desde el diseño, el cajón de obra queda perfectamente integrado en el revestimiento de la piscina, sin elementos añadidos a posteriori.
- Climatización y ahorro: la cubierta reduce la pérdida de calor y el consumo de productos químicos, un argumento de eficiencia que cada vez más compradores valoran.
Cubiertas para piscinas comunitarias en promociones
En el caso de promociones con piscina comunitaria, además de los aspectos técnicos hay que tener en cuenta la normativa específica que aplica a este tipo de instalaciones, que repasamos en detalle en nuestro artículo sobre cubiertas para piscinas comunitarias.
Conclusión
Integrar una cubierta automática en un proyecto de obra nueva es mucho más sencillo y económico si se planifica desde el diseño del vaso de la piscina. En Ingerclima trabajamos habitualmente con constructoras y promotoras, ofreciendo proyecto técnico, planos de obra civil y coordinación de plazos para que la cubierta quede perfectamente integrada en la promoción. Si tienes un proyecto en marcha, contacta con nosotros y te asesoramos sin compromiso.
